Erasmus en Creta

El pasado mes de Mayo cinco alumnos de 3º ESO (Miguel Castilla, Aurora López, Antonio Más, Carmen Rami y Marc Reig) viajamos a Creta con el objetivo de disfrutar una semana de intercambio cultural bajo el programa Erasmus + que realiza el centro. Esta movilidad fue la primera de las cuatro que se realizarán entre el curso académico actual y el próximo. Una vez allí, conocimos a nuestros compañeros y socios de Austria (St. Agatha), Holanda (Alkmaar) y Grecia (Ag. Nikolaos). Os queremos contar en qué consistió nuestra estancia así como las buenas sensaciones y recuerdos que todavía albergamos:

Lunes 9

El primer día fuimos al instituto a integrarnos en las actividades que allí ofrecían. Hicimos algunas actividades para romper el hielo y empezar a comunicarnos con el resto de personas que no formaban parte del intercambio. Así mismo, fuimos partícipes de varios talleres que nos ofrecieron: exhibiciones de bailes típicos griegos, exposiciones culturales e incluso nos enseñaron a realizar un ungüento mediante cera de abeja. Más tarde, nos dirigimos al huerto del instituto donde además de explicarnos en qué consistía su técnica para hacer compost, realizamos un intercambio de semillas y plantamos algunas de ellas en él. Al mediodía, nos fuimos cada uno a su casa para comer. Posteriormente, por la tarde, nos hicieron una visita guiada por Agios Nikolaos. En ella nos explicaron su historia así como  las zonas más importantes. La visita terminó en el lago Voulismeni, una de las joyas de la ciudad. Después de contarnos su historia nos dejaron tiempo libre donde nos fuimos por grupos de unas 6 o 7 personas a cenar a algún restaurante. Al ser el primer día fue duro y difícil integrarse entre los demás alumnos, pero al final todo acabó bien.


Martes 10

Por la mañana nos reunimos todos los estudiantes implicados en el proyecto en la parada del autobús para realizar una ruta de senderismo. Al principio, ésta  parecía bastante fácil aunque estaba llena de grandes rocas, y cada vez se nos hacía más difícil subir por ellas. Al final, fue bastante ameno y cuando nos dimos cuenta, ya estábamos esperando al bus que nos llevaría a Kritsa, un pueblo bastante bonito, cerca de donde ya estábamos ahí, paramos en la asociación de mujeres donde nos ofrecieron algunos platos típicos, que la mayoría, no habíamos probado, tras ello, volvimos en autobús a Agios Nikolaos y aprovechamos la tarde para hacer turismo en él y visitar la playa, sin aún ser conscientes, de que lo que parecía la normalidad iba a ser tan añorado en el viaje de vuelta,


Miércoles 11

Nos levantamos ya acostumbrados al cambio horario y fuimos directamente a la parada del bus, una vez allí hicimos un viaje de una media hora hasta Elounda, un pueblo en el que fuimos recibidos por una guía que nos acompañaría el resto de la mañana.Tras reunirnos con la guía, la seguimos por un camino que se metía hacia el espacio que había entre el pueblo y una islita que había en frente, ya metidos en el camino, la guía nos empezó a contar la historia de unos viejos molinos que se encontraban en este lugar. Ya vistos los molinos, nos montamos en el bus en dirección a otro pueblo cercano en el que cogeríamos un barco hacia una pequeña isla a poco más de 5 minutos llamada Spinalonga. Al llegar nos sorprendimos al ver que sobre toda la isla estaba construido un pueblo y, en la cima, unas murallas desde la Edad Media. La guía nos relató toda la historia de la isla, desde que fue usada como lugar estratégico contra piratas y base bizantina hasta ser, no muchos años atrás, un lugar que albergaba leprosos. Terminada ya la ruta turística, nos dirigimos a un restaurante con vistas al mar en el que comimos todos juntos, algunos en la terraza aunque el viento no acompañase. Al terminar de comer los profesores nos dejaron tiempo libre para que viéramos el pueblo del que habíamos zarpado y comprásemos algunos recuerdos. Ya pasado el tiempo libre, regresamos a Agios Nikolaos. Por la tarde, quedamos en una de las playas algunos de los españoles y otros compañeros de los otros países con los que pasamos toda la tarde e incluso nos quedamos a cenar en la playa unas pizzas o pasta de un restaurante cercano al lugar en el que nos encontramos. Ya para terminar el día, dimos un paseo por algunas de las oscuras calles del pueblo para bajar la cena y nos separamos cada uno hacia nuestros hogares hasta que nos volviésemos a ver al día siguiente.


Jueves 12

El día comenzó con una sesión de clase de griego, en la que nos enseñaron de una manera más amena y divertida el vocabulario básico de su idioma. Prepararon para los que veníamos de otros países, una especie de teatro en el que pudimos soltarnos más con las personas del Erasmus y sentirnos más cómodos con el idioma. Después, en el patio de recreo, recorrimos un circuito en el que todo el centro estaba involucrado y en el cual pudimos realizar diversas actividades relacionadas con el fundamento del proyecto, desde poner a prueba nuestros sentidos y un puesto de cocina en el que hicimos los más deliciosos platos, hasta unas mini olimpiadas que pusieron a prueba nuestras capacidades físicas, o una muestra del funcionamiento de su taller de tecnología, en el que programan robots con la participación de alumnos y profesores, entre otras más actividades. Ese día iba a ser nuestra última noche allí, por la tarde aprovechamos el tiempo libre yendo a la playa, y no sin antes volver a casa para ducharnos y prepararnos, cenamos todos juntos en un reservado de un restaurante en la playa. Antes de irnos a casa, caminamos por el paseo marítimo, con buen sabor de boca pero no del todo conscientes del vacío que nos iba a dejar despedirnos al día siguiente.


Viernes 13

En el instituto nuestros compañeros griegos nos hicieron  una despedida enseñándonos vídeos de todas las actividades que habíamos realizado durante la semana y tristemente llegó la  hora de despedirse de nuestros compañeros griegos. A continuación, salimos desde Agios Nikolaos en bus con el equipo de Holandeses hasta Heraklion (la capital de la isla) dónde dejamos las maletas y nos fuimos a ver el templo de Knossos en el que el alumno Marc Reig Lucena les hizo a sus compañeros y profesores  españoles  una visita guiada por los restos de Knossos. Posteriormente volvimos a Heraklion para visitar su museo y ya desde allí con las maletas cogimos un avión que nos llevó hasta Atenas para pasar el fin de semana visitando todas sus maravillas.  Atenas  fue duro porque llevábamos todo el cansancio acumulado del viaje de los 7 días anteriores pero pasamos una experiencia inolvidable.


Todo este proyecto y actividades se engloban bajo el lema ‘Getting fit for a greener world’ que continuará durante en el próximo curso escolar con estancias en Austria en el mes de Octubre, Sariñena en el mes de Marzo y Holanda en el mes de Mayo. Permitiendo así la movilidad europea de nuevos estudiantes, que además de conocer nuevas culturas, experiencias e idiomas, se implicarán en actividades relacionadas con la vida saludable y el cuidado del medio ambiente tanto en las movilidades así como en actividades propuestas por el centro durante el curso escolar. 

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